domingo, noviembre 04, 2007


INVASION:

Ayer fue uno de esos sábados. Compras, paseo y tapitas por el centro. Día primaveral en el que sólo la ausencia de azahar en los naranjos, daba pistas sobre la estación y mes del año en el que estábamos. Todo perfecto. Abundancia de tallas y género para pasar el trámite de las compras; extraordinario barrio de Santa Cruz que te invita a pararte en cada esquina y en cada patio con el mismo asombro que cuando lo conocí; fantástica Plaza de Santa Marta, uno de los enclaves más privilegiados para disfrutar de una cerveza fría y un plato de arroz o adobo. Todo, al contrario que el juguetito de nuestro alcalde, iba sobre raíles. Entonces llegó la hora del cine...

Debido a mi aventura por el mundo de las oposiciones, últimamente tenía un poco abandonado una de mis pasiones y quería empezar a resarcirme. Con las cervecitas y mi habitual madrugón de sábado, la cabeza no estaba muy lúcida por lo que opté por una película de esas para "pasar el rato"... y vaya rato.


Invasión es el tercer o cuarto remake de "La invasión de los ladrones de cuerpos" que fue dirigida por Don Siegel cuando existía imaginación en este mundillo. Dirigida por Oliver Hirshbiegel ( El Hundimiento ) y con Nicole Kidman y Daniel Craig como protagonistas parecían prometer al menos lo que buscaba. Y encontré lo siguiente: Un telefilme de esos de antena 3, con una carga política de trasfondo lamentable y mal llevada, sin ningún interés, con un principio, desarrollo y final lamentables. Una película que no recomendaría ni a mi peor enemigo.

El accidente de un transbordador espacial con contaminación extraterrestre, desemboca en la invasión por unas esporas de los humanos, que culminan la trasformación en la fase Rem del sueño. La Kidman por ahí corriendo con su hijo o en busca de él hasta que en cosa de tres minutos todo se soluciona. Lo dicho, una mierda. De fondo, en las radios y televisores, noticias sobre Irak, Afganistán, Corea del Norte... Vamos que no tiene desperdicio.


NO VAYÁIS A VERLA. Debí quedarme sentado en Santa Marta. Pues eso...

lunes, octubre 22, 2007


PROMESAS DEL ESTE:

Hasta hace un año, más o menos, no empecé a apreciar al director David Cronenberg. Había visionado La Mosca o Crash, pero no supe como reaccionar. Podía comprender que el tipo es un genio pero no alcanzaba a entender sus películas. "Demasiado moderno para mí", llegué a pensar. Alquilé en un videoclub, Una Historia de Violencia, llevado por la curiosidad de ver a Viggo Mortensen en otro registro distinto del Montaraz de los anillos. Me encantó y me descubrió a otro Cronenberg. Quizá menos raro y más popular. Para mi gusto, mejor.

El sábado pude ver de nuevo a este tándem actor-director y disfruté de una muy buena película.

Promesas del este derrocha "violencia de calidad". No hay ni una sola pistola, ni bombas ni artificios. Tampoco abundan los muertos y apenas hay dos o tres secuencias de sangre. Pero en los 99 minutos de proyección me sobrecogió la maldad natural en que se desenvuelven algunos de los personajes. Al mismo tiempo hay ternura, bondad, amabilidad...


La película transcurre en Londres, donde una matrona que no puede salvar a una paciente que ingresa en estado lamentable, intenta localizar a la familia del bebé que tiene poco antes de morir. Para ello se vale de un diario que la llevará a las puertas del mismo infierno, o al menos eso es lo que yo pensé cuando terminó a película. El infierno se llama mafia rusa.

La matrona es interpretada por Naomi Watts y el chófer de la familia rusa por Viggo Mortensen. Ambos bordan el papel. La primera hace ya tiempo que está en mi cuadro de honor y el segundo empuja fuerte y sin duda, si sigue escogiendo las películas, será uno de los grandes de los próximos años. Hago mención especial al jefe de los mafiosos y a su hijo, encarnados por Armin Mueller y Vincent Cassel que redondean de forma maestra el reparto.


En conclusión, una película que no os podéis perder.Grandezas y miserias de la condición humana. Buena historia y buen cine. Pues eso...

jueves, octubre 04, 2007

UN MES...
Este es el tiempo que ha transcurrido desde mi última aparición por esta ventana. No he encontrado muchos momentos para escribir; ni siquiera para encajar la avalancha de acontecimientos que se han deslizado en estos treinta días. Treinta días no es nada. Un mes. De hecho, el tiempo, para muchos habitantes de este planeta no existe. " Magnitud física que permite ordenar la secuencia de sucesos ", dice el RAE. La secuencia de estas últimas 720 horas, cinematográficamente, ha ido desde Qué bello es vivir a Un día de furia, desde una novela de Jane Austen a una de Stendhal, desde Cole Porter a Leonard Cohen... así me he ido sintiendo en estos 43.200 minutos. Exultante y deprimido. Triste y contento. Feliz e infeliz.

Tras estos 2.592.000 segundos, llenos de paradojas y contradicciones, casi puedo palpar la grandeza y miserias de la vida, los pros y los contras. Y tras estos días y noches, sin duda sé que no sé un carajo; que hay que coger la vida por los cojones y exprimirla; que hay gente a la que quiero y que me quiere; que hay gente a lo que no quiero y que no me quiere_ y que además me da igual_; que un segundo basta para decir lo que nunca querrías escuchar; que un segundo basta para mirar a los ojos a María y saber que es extraordinaria. Todo eso sé y no sé.

La vida sigue. Pero no igual. Pues eso...

viernes, agosto 31, 2007


ME VOY:


Pues eso. Que ahora me toca a mí. Las vacaciones vamos. El viaje, para ser más exactos, porque mi intención es descansar lo mínimo y aprovechar el tiempo lo máximo.

Tras mis últimas excursiones extrafronterizas a Italia y Egipto, voy a hacer una visita que tenía muchas ganas de realizar. A saber: Venecia, Eslovenia, Croacia. Excepto Venecia, que aún no he visitado, es un viaje que ya realicé hace unos años. Iba acompañado de Alberto, Elena, Gustavo y algunos adjuntos. Fue una experiencia maravillosa dormir en playas y comer de latas junto a ellos pero ahora, y acompañado de mi rubia preferida, quiero tener otra visión_ aún no sé cuál_ de estas regiones extraordinarias.

Los detalles, a la vuelta. Pues eso...

viernes, agosto 24, 2007



De inyecciones y tiburones...




El verano pega sus últimos coletazos. El estado de trance en el que se suma el país, va desapareciendo. Ahora toca, de nuevo, escuchar a esos gurús de la tele explicando todo eso del síndrome post-vacacional y chorradas de esa índole. Cada uno se gana el pan como puede. Nunca he tenido síndromes de esos ni soy devoto de esta estación. La primavera y el otoño siempre me llamaron más la atención. Los colores, la luz, la temperatura, el gozo de una tarde de paseo por la playa en el mes de octubre... extraordinario. Tras el verano los cines recuperan su cordura y los bares quitan los carteles de "cerrado por vacaciones"; las zonas costeras se despejan y vuelven los atascos, sí, pero eso es otro cantar.


También dio sus últimos coletazos el famoso tiburón hembra que obligó al cierre de las playas en Tarragona. Asunto muy mediático este. Curioso. Nunca he visto ni oído en los medios de comunicación que España es el país de la UE que captura ( mata ) más escualos. Paradojas ecologistas. El tiburón tenía en su interior algún que otro anzuelo y eligió para morir las costas catalanas puesto que conocía el problema de los apagones y pensó que nadie lo vería por allí. Estaba equivocado. En octubre nadie lo habría descubierto.


Más preocupantes son los últimos coletazos que está dando el sistema financiero inventado por la banca y que nos a traído otra nueva palabra para usar_ cuidado con la pedantería_ en tertulias entre hipotecados. Inyección monetaria. En EEUU, los bancos han estado regalando el dinero para que la gente se hipoteque y consiga el sueño de su vida y éstos, una vez amuebladas las casitas, han dejado de pagar a sus benefactores. Consecuencia: Los banquitos se quedan sin liquidez y ahora son ellos los que piden préstamos a otros bancos. Mientras los yanquis están rebajando los tipos para aliviar a los prestatarios, por aquí nos siguen pegando sablazos en forma de subidas de Euríbor. En la economía sí que es una realidad la globalización. Mientras, los pringadillos hipotecados como yo, nos echamos las manos a la cabeza en cada revisión y nos cagamos en alguien al azar ( dá lo mismo ). Consejos de economista aficionado:


1.- Los que estéis pensando comprar una vivienda, esperad un par de años y seguid disfrutando de las comidas familiares.


2.- Los que queráis vender, suerte. Todo apunta a una desaceleración de la subida de precios y yo creo que hasta empezarán a bajar. Ya sabéis. Subida de tipos=Bajada de inversión.


3.-Cambiar el chip español y alquilar no es una mala idea.




Bueno, tras meterme en camisa de muchas varas_ como el Camborio_ no me enrollo más. Buen retorno a los que volváis de las vacaciones y mandar a tomar por culo los síndromes. Pues eso...




martes, agosto 14, 2007


ANORMALES:


Mientras cenaba unos tomates con sal y unos pepinos de una fantástica huerta de Nerva, encendí la tele con poca ilusión de encontrar entre la oferta veraniega algún programa que me impidiera ir a la cama antes de las once. Los telediarios ya habían hecho los repasos de fenecidos de forma natural o violenta. En zonas como en Irak o en casos como los de violencia de género, la línea que separa los calificativos empieza a ser difusa. Era el turno de los anuncios, de alguna película sacada del baúl de los recuerdos y del casting de Supermodelos en Cuatro.

Vaya programa. Lo dejé unos segundos con una malsana intención que se fue convirtiendo en indignación y vergüenza ajena cuando pasaron dos o tres minutos. Un jurado friki_ en el peor sentido de la palabra_ y unas concursantes anormales. Y generalizo. Hay una teoría de la primera mitad del siglo XX llamada seis grados: Cualquier persona está conectada a otra por un máximo de cuatro personas. Los que vivimos aquí en Sevilla sin duda le daríamos la razón. Pero miedo me da, pensar que estoy tan cerca de los personajes que ví ayer en el citado programa.

Quizás es mi educación o mi forma de entender la vida, pero no puedo entender a la gente que acude a este tipo de cosas. Entiendo el fin. Fama, gloria a lo Warhol, dinero. No entiendo los medios. Sacrificio físico extremo, hambre, fiestas vacías, el mundo que representan y la gente a la que representan. Para colmo, desfilaban por allí mientras eran lapidadas verbalmente por tipejos extraños y en posesión de su verdad.

No sé como una persona puede depositar sus ilusiones y esperanzas, su futuro en el cuerpo. En dar zancadas por una pasarela vistiendo o portando cosas extrañas o presentando diamantes o sujetadores de perlas. Como diría mi abuelo: "Con la que está cayendo". No lo entiendo. Pero eso no era todo. Una vez que apartas de tu mente todo esto ( lo cual es imposible ), empiezo a ver a descartadas del casting indignadas por los criterios de selección y apoyadas por sus incondicionales familiares aún más exaltados que la afectada. ¿ Criterios de selección? Alta, muy delgada y guapa. No hay otro. ¿ Qué lleva a una mujer u hombre estéticamente "normal"_ y esto es muy sencillo saberlo_ a un programa como este? Yo nunca me atrevería a humillarme así porque mi abuela me dijera una y otra vez que "su niño es el más guapo del mundo". Entrecomillo el normal por si acaso. En su estado natural, vamos. ¿ Qué es bello o feo? En este mundillo lo tienen claro y el que asiste a un casting de estos tiene que saberlo. Pero parece que ni eso. Allí, en ese mundo anormal, pululaban unas niñas anormales acompañadas de padres anormales. Recordé el libro de Baroja, "El Árbol de la vida", cuando el protagonista se imaginaba disparando a sus odiosos compañeros de universidad mientras salían a la calle. Pero era un pensamiento y tampoco tenía claro el objetivo. No quiero ser parte de los telediarios. Pues eso...

miércoles, agosto 08, 2007


PEKIN 2008:


Me contaba siempre mi abuelo, que en Sevilla, durantes las ferias de abril, desaparecían de las calles todos los maleantes como por arte de magia. En este caso el Juan Tamariz tenía nombre y apellidos y se asociaba en la Benemérita. Lo de asociarse habría que modificarlo puesto que este verbo estaba muy mal visto en aquellos tiempos. Cuento esta milonga porque estas cosas están pasando en el país que celebrará los próximos juegos olímpicos: China.


Cuando el jurado que designa estas cosas_ muy agradecido a donativos_ votó en favor de esta candidatura, pensé que era un grave error celebrar los juegos símbolo de unión y de paz ( así al menos lo deseó el barón de Coubertin ) en un país dictatorial. Eso sí, se impusieron unas condiciones para suavizar de cara al exterior, sobre todo, las condicones poco democráticas que rigen las condiciones de vida en este lugar. Por supuesto, no se ha hecho nada.

En China no hay libertad de expresión. La agencia de propaganda ( ahora llamada de publicidad ) se encarga de que blogs como este sean escritos con prudencia y no duda en expulsar o encarcelar a periodistas poco afines a la causa.

En China existe pena de muerte. Asesinan al 65% de los este tipo de sentenciados del mundo. Unos 10.000 al año.

En China no existe la voluntad del pueblo. Ejemplos de esto son las expropiaciones más que forzosas que están realizando para engalanar sus ciudades sin contraprestación alguna o la famosa presa de las Tres Gargantes que desplazó 2 millones de personas y anegó ciudades.


El desarrollo de un pueblo, no puede hacerse sin el pueblo. El precio es muy alto y no lo pagan los que gobiernan sino los gobernados. Todas estas medidas de choque, se irán recrudeciendo con la llegada de los Juegos. Eso sí; como todos los juegos anteriores, serán los mejores de la historia. Pues eso...


OTRA ASESINADA

No la recordará el camarero de ese bar en el que tomaba café mientras esperaba que los hijos salieran de las extraescolares. Tampoco el caje...